Sábado, 21 de Octubre de 2017 Actualizado: 00:34 h.

El XIV Congreso del Frente Polisario en ausencia de un marco democrático

"La desconfianza de los saharauis de Tinduf se basa en las voces que llaman a probar el camino de la autonomía", estima Ortiz Asin.
"La desconfianza de los saharauis de Tinduf se basa en las voces que llaman a probar el camino de la autonomía", estima Ortiz Asin.

En los últimos meses venimos observando el evidente y patético espectáculo del desplome del Frente Polisario, por su incapacidad, como pretendido gobierno estatal, para manejar políticamente el futuro del Sahara Occidental y el de su pueblo. La preocupación de sus dirigentes ha incidido en el resultado de la Eucoco 2015, celebrada en la capital de España, y que, estimulado por las organizaciones activistas y asociaciones en su favor, ha querido exteriorizar unas situaciones de apoyo generalizado, incluso por líderes políticos, cuando en realidad el único que hizo acto de presencia fue el responsable del partido de Izquierda Unida, sin más transcendencia que la de un político en bancarrota, al igual que los dirigentes del Polisario.

En cambio, no se han interesado por la catastrófica situación dejada por las lluvias torrenciales en los campamentos de refugiados de Tinduf, ni han prestado prestar la más mínima atención a las críticas provenientes de la población, cada vez más claras y duras, que ha perdido el miedo a hablar de las responsabilidades incumplidas por sus dirigentes. Obviando todo ello, la preocupación actual no es otra que la preparación del XIV Congreso que, para estar más “arropados”, tendrá lugar en Tinduf, y todo ante el temor de un estrepitoso fracaso por parte de la cúpula.

Fracasos en cadena

Fracaso por los problemas que planean en el ambiente, por la denuncia del fraude masivo en la ayuda humanitaria a los campamentos de refugiados, destapada el pasado mes de marzo por la Comisión Europea tras hacerse público el Informe OLAF, elaborado por la Oficina contra el fraude entre 2003 y 2007, y que revelaba el desvío de ayuda para ser vendida en Argelia, Mauritania y Mali. Porque desde que se declaró la situación de emergencia humanitaria por las inundaciones producidas durante diez días de lluvias torrenciales sufridas, hace casi dos meses, los saharauis siguen esperando respuestas y transparencia, respecto a los resultados obtenidos de las campañas de recaudación de fondos y ayuda para la población refugiada. Porque teniendo tantas dudas razonables, respecto al destino final de todo ese esfuerzo humanitario, muchas asociaciones y particulares han llegado a la pérdida de confianza en "el cauce oficial" creado por el Frente Polisario y varias corporaciones solidarias (CEAS, SOGAPS, ANAS, FANDAS, etc.), y han preferido eludirlo, haciendo sus envíos de manera privada y directa.

El Polisario no se ha interesado por la catastrófica situación dejada por las lluvias torrenciales en los campamentos de refugiados, ni ha prestado la más mínima atención a las críticas provenientes de la población, cada vez más claras y duras, que ha perdido el miedo a hablar

La desconfianza de los saharauis en Tinduf sobre la dirección del Polisario se basa en las numerosas voces que llaman, cada día, a probar el camino de la autonomía, como las declaraciones del discrepante Salek Mahjoub y del líder del famoso movimiento disidente Jat Achahid (la vía del mártir), que se cuenta entre los fundadores de Polisario, así como los movimientos internos de los campamentos de los Jóvenes por el cambio, y distintas tribus, como la de Ulad Daud, recluidos por las manifestaciones en contra de la gestión de la dirección de la organización independentista.

La República Árabe Saharaui Democrática (RASD) no existe más allá de ser un mero simbolismo enarbolado desde Tinduf. Su contradicción viene reflejada por el Frente Polisario que, como sabemos, es el órgano político-militar, cuyo secretario general ha estado realizando una función claramente dictatorial. Sin elecciones, sin diferencia entre partido y Estado, sin prensa libre y con un aparato administrativo corrupto.

Desafección y disidencia

Para el próximo Congreso la “losa” que más le afecta al Polisario es la ineficacia de su gestión en el problema fundamental de la solución del problema del pueblo saharaui. El estancamiento de la causa en un callejón sin salida porque, argumentan, Marruecos elude un referéndum. Pero son los responsables del Polisario los que han excluido a las tribus saharauis, imposibilitando dicha consulta. Privaron de sus derechos a muchas tribus “tecnas” e incluso algunas fracciones de Cheikh Ahl Malainin, Ulad Delim, Erguibat, Izarguien...  En cambio, incluyeron a otras originarias de Mauritania, como Tendega, Ahl Berica-la, Idegob y algunas más no surgidas del territorio administrado por España.

El Frente Polisario que, como sabemos, es el órgano político-militar, cuyo secretario general ha estado realizando una función claramente dictatorial. Sin elecciones, sin diferencia entre partido y Estado, sin prensa libre y con un aparato administrativo corrupto

Al creciente y mayoritario desafecto de la población joven por sus dirigentes no sólo han contribuido ideas y políticas ya amortizadas, sino también muchos comportamientos poco edificantes, que han desembocado en algunos casos en conductas delictivas de contrabando y posibles incursiones en movimientos terroristas del Sahel.

Para el próximo Congreso, y como muestra una vez más de la ausencia de un marco democrático claro en el Frente Polisario, con el beneplácito de ArgeliaMohamed Abdelaziz prepara la sucesión en el cargo en favor de su hijo para fortalecer el dominio del clan familiar en los campamentos de Tinduf. Su esposa, Khadija Hamdi, de origen argelino, ya fue promovida a miembro de la secretaría nacional y a “ministra” de Cultura. También se concedieron otros cargos a distintos familiares y allegados en su Gobierno, naturalmente, con el DRS haciendo de árbitro.

Otra de las ingeniosidades del Polisario ha sido la llamada “idea de las cuatro décadas”, es decir, el querer cambiar el nombre de la antigua “RASD” a “República del Sahara Occidental”. Ello ha traído también cantidad de controversias e indignación de parte de muchos saharauis, que declaran que para cambiar el nombre de un supuesto “Estado” que se acordó en un Congreso se tendría que hacer - también - mediante “referéndum” por parte de los saharauis.

Sentencia comunitaria

En estos días, y concretamente el pasado día 10 de diciembre, se ha dado a conocer la sentencia del Tribunal de Justicia de la UE (sala octava), por la que invalida parcialmente el acuerdo agrícola y pesquero con Marruecos.  Ante tal deriva se ha desatado toda serie de difundidos, en los que quiere hacer ver el reconocimiento del Polisario como Estado. Pero la Alta Representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Federica Mogherini, ha asegurado que “la UE ha tomado nota de la sentencia del Tribunal de la Unión Europea”, que anuló este acuerdo, pero que la sentencia de dicho Tribunal, “no cuestiona” los acuerdos bilaterales entre Marruecos y la UE. Situación que tendrá que considerarse firme tras la resolución de las apelaciones que procedan.

Por tanto, esta última novedad de la que también se ha hecho partícipe Argelia para estimular las apetencias reivindicativas del Polisario, no va a poder ser esgrimida como una victoria en el próximo congreso para ocultar las carencias y fracasos de la cúpula dirigente de la organización separatista.