Jueves, 19 de Octubre de 2017 Actualizado: 02:58 h.

LAS FUENTES NO COINCIDEN EN LA CIFRA EXACTA. Pero junto al grupo de marroquíes que han viajado a luchar a Siria (240, aproximadamente) como yihadistas contra las tropas del régimen de Assad se encuentran otros 150 terroristas relacionados con España. Es verdad que se vincularon a la guerra siria a través de redes de captación instaladas entre Ceuta, Castillejos y Tetuán, pero entre ellos se encuentran jóvenes que se han criado en diferentes puntos de España, ya sea en Cataluña, la Región de Murcia, Andalucía o el País Vasco.

 

La Policía Nacional española detuvo recientemente en Málaga a Abdeluahid Sadik Mohamed. Tal y como describe el magnífico análisis de www.monitorys.wordpress.com:

 

"Tras haber sido atraído por la red de captadores que pululan entre Ceuta y las localidades vecinas del lado marroquí, Abdeluahid ahorró el dinero suficiente para costearse el viaje y los gastos que habría de afrontar si conseguía alcanzar su ansiado objetivo de llegar a las filas de los muyahidines en Siria, donde incluso tuvo que pagar religiosamente su fusil de asalto AK-47.

 

Junto al grupo de marroquíes que han viajado a luchar a Siria (240, aproximadamente) como yihadistas contra las tropas del régimen de Assad se encuentran otros 150 terroristas relacionados con España

El lunes 29 de abril de 2013 se despidió de su esposa e hijos para dirigirse desde su domicilio en el barrio de El Príncipe (Ceuta) hasta Casablanca (Marruecos), donde tres días después embarcó en un vuelo con destino a Estambul (Turquía). A partir de este momento, las vagas explicaciones que ofreció tras ser detenido en Málaga difieren de la realidad de forma considerable. Ni sus desplazamientos por Turquía hasta conseguir cruzar la frontera siria, ni mucho menos sus andanzas como miembro del ISIS coinciden con su edulcorado, lastimero y lacrimógeno relato.

 

Nada más llegar al campamento yihadista en las proximidades de la localidad de Al Atarib (Siria), a unos 30 Km de Alepo, se incorporó a las severas normas que exigen los líderes muyahidines a los recién llegados. Con el fin de evitar infiltraciones y asegurar la fidelidad de los nuevos reclutas, son sometidos a duros interrogatorios, obligándoles a entregar todas sus pertenencias (principalmente documentación y teléfonos móviles), para recibir la pertinente formación militar y religiosa durante unos 40 días junto a otros aspirantes procedentes, en su mayoría, de países europeos y del norte de África, evitando que coincidan en el mismo campamento los originarios del mismo país".

 

El detenido vino a explicar que regresó después de lograr robar su pasaporte y escapar. Tal extremo resulta bastante increíble y todo apunta a que estamos ante uno de los primeros retornados que tendrían como fin conformar la nueva caracterización del yihadismo, sin más teleología que la de extender sus acciones a aquellos países señalados como objetivos en los planes de personajes tan siniestros como Ayman Al Zawahiri, quien de forma sistemática y reiterada viene insistiendo en el regreso de los muyahidines para extender su yihad a sus países de origen, en particular aquellos que han sido señalados objetivos prioritarios, como España y Marruecos.

 

Marruecos y España han de enfrentar juntos este reto, pues la amenaza es la misma, el nivel de riesgo es similar y muchos de los que regresan tienen nexos, están vinculados

Este terrorista yihadista Made in Spain es el prototipo de segunda generación con un proceso de radicalización absolutamente completado, hasta las últimas consecuencias. Su retorno a España, como el de aquellos otros que ya empiezan a regresar a Marruecos, Francia, Bélgica o Alemania, tiene como consecuencia inmediata que en su entorno se genere una auténtica expectación, que opera como un factor coadyuvante a un proselitismo convocante para nuevos elementos que podrían incorporarse a una dinámica terrorista, pero en sus países de origen. Esto implicaría que nos hallamos ante un momento genético, es decir, que tenemos nuevos escenarios por delante. En España hay quien piensa que estamos preparados para lo que venga. Espero que así sea.

 

En cualquier caso Marruecos y España han de enfrentar juntos este reto, pues la amenaza es la misma, el nivel de riesgo es similar y muchos de los que regresan tienen nexos, están vinculados. Las relaciones de nuestros dos países en materia de lucha contra el terrorismo atraviesan un momento realmente extraordinario. Pero no por ello debemos caer en la autocomplacencia, sino que hay que abordar nuevas fórmulas de trabajo conjunto, especialmente en materia de información y análisis de inteligencia, sin descartar el establecimiento de estrategias y tácticas conjuntas.

 

Por cierto que ahora, con los elementos de la primera célula de Al Qaeda desarticulada en Europa, en España precisamente, dirigida por Abu Daddah, quien se encuentra en la calle, merece la pena que tales individuos estén permanentemente en el punto de mira de los servicios de información. Algunos ya han empezado a "operar", y lo hacen con descaro.