Lunes, 24 de Abril de 2017 Actualizado: 08:31 h.

Escenario gubernamental a la española

La situación de impasse que atraviesa la política marroquí ha multiplicado las alusiones a las vicisitudes para la formación de Gobierno en España. No obstante, a diferencia de lo acaecido en el vecino país del Norte, donde la legislación vigente estipula qué hacer en caso de no lograr asegurar una mayoría parlamentaria para gobernar, en Marruecos no se sabe hacia dónde nos conducirá la sucesión de acontecimientos. ¿Qué ocurrirá en Marruecos si Abdelilah Benkirane no logra conformar una mayoría parlamentaria que le permita gobernar? Es la cuestión que editorialistas y analistas no cesan de plantearse en Marruecos, y para la cual absolutamente nadie tiene una respuesta precisa.

¿Por qué? Se trata de una eventualidad no contemplada en la Constitución de 2011. Y es que si bien la Carta Magna precisa que el jefe del Gobierno debe provenir del partido más votado en las elecciones legislativas, el texto constitucional no evoca en ninguno de sus artículos qué se debe hacer en caso de que éste no logre formar un equipo susceptible de obtener la confianza de la Cámara de Representantes. Un vacío legal que se sitúan en el origen de una acusada incertidumbre política y que hace que a día de hoy todos los escenarios sean posibles.

Así, puede que el jefe de Gobierno pertenezca al partido ganador de las legislativas y que este logre encauzar las negociaciones y canjearse los apoyos necesarios. En caso contrario, es posible que se encomiende la responsabilidad de formar Gobierno al segundo partido en los comicios. O incluso se puede confiar la tarea de conformar un Ejecutivo a cualquier otra formación que pueda lograr una mayoría parlamentaria suficiente. En caso de que todos estos intentos fracasen, incluso es posible que se puedan convocar nuevas elecciones. Una situación inédita en la historia de Marruecos, siendo Palacio, una vez más, la clave, ya que el rey es el único apto para interpretar el texto constitucional tras consultar previamente, eso sí, al Consejo Constitucional.