Lunes, 18 de Diciembre de 2017 Actualizado: 05:04 h.

Felipe VI acompañado de su anfitrión, Mohamed VI, a la llegada al Palacio Real de Rabat durante su primera visita oficial como Jefe de Estado.
Felipe VI acompañado de su anfitrión, Mohamed VI, a la llegada al Palacio Real de Rabat durante su primera visita oficial como Jefe de Estado.

EL PASADO 20 DE JULIO, EL REY MOHAMED VI SALUDÓ al presidente Juan Manuel Santos con motivo de la celebración de independencia de Colombia y expresó su satisfacción por la sintonía entre Colombia y Marruecos, una relación encaminada a fortalecer la solidaridad Sur-Sur a través de la acción unificada en instancias internacionales, organizaciones regionales y cumbres. Se espera ampliar las perspectivas y continuar trabajando en  la consolidación de los lazos existentes. El Rey recordó que su país es observador de la Alianza del Pacífico (AP) y que obtuvo dicho estatus durante la presidencia pro tempore de Juan Manuel Santos en ese bloque de integración.

 

La integración Sur-Sur puede cristalizarse a través de la Alianza del Pacífico con el apoyo decisivo de países observadores como Marruecos y España [1]. Marruecos es la puerta de entrada a África y  España, por razones históricas, culturales, políticas y económicas, es el puente para cruzar. España no es un simple vecino de Marruecos, es su socio estratégico y, actualmente, su principal socio comercial. Sí se tiene en cuenta el clima de cordialidad y la cooperación existente, el lenguaje común en cuanto a los intereses, entonces, puede sugerirse que España, como país observador de la AP, tiene la capacidad para desempeñar un papel clave y propiciar un mayor acercamiento entre África y América Latina, entre Marruecos y los países de la AP.

 

Lo anterior no solo es posible sino deseable, con mayor razón ahora que España aspira a elevar su estatus de observador en la Alianza, así lo sugirió hace algunas semanas el ministro español José Manuel García-Margallo al presidente de Perú Ollanta Humala, país que ejerce la presidencia pro témpore de la AP. Para García-Margallo, España merece un ascenso en la Alianza, de momento no se hizo una petición formal, pero podría hacerlo [2].

 

La integración Sur-Sur puede cristalizarse a través de la Alianza del Pacífico con el apoyo decisivo de Marruecos y España. El primero es la puerta de entrada a África y España es el puente para cruzar

Para nadie es un secreto el papel relevante que desempeñó España en lo concerniente a la eliminación de la visa Schengen para Perú y Colombia. Fernando Carrillo, embajador de Colombia en España, describió la movilización del Gobierno español y de sus diplomáticos en las 28 capitales de la UE. España puso a América Latina en la agenda europea y a pesar del rechazo inicial que tuvo la propuesta, la firmeza y habilidad de España le permitieron alcanzar un “rotundo éxito diplomático” que beneficiará a miles de colombianos y peruanos, con lo cual, España demostró que puede defender los intereses de los latinoamericanos en Europa.

 

Marruecos, posibilidades y desafíos de cara al futuro

Aunque el vínculo económico entre España y Marruecos es asimétrico, son socios naturales, complementarios y necesarios en diferentes áreas. Uno de los análisis más pertinentes en el tiempo reciente llamó a “un nuevo discurso para las relaciones económicas entre Marruecos y España”. El autor sugiere que con base en los cambios, transformaciones y nuevas realidades de los dos países, se implemente una narrativa diferente que medie en la relación bilateral y sustituya conceptos del pasado por “competitividad compartida”, “complementariedad dinámica”, “mecanismos de anticipación” y “convergencia de preferencias”. España es el primer socio comercial de Marruecos, este último es quien recibe más remesas desde España, por encima de China o de Ecuador. Para España, Marruecos es su noveno mercado en términos globales, el segundo fuera de la UE en seguida de Estados Unidos y es su primer mercado de África. La presencia de empresas españolas en el país magrebí es sumamente importante, reconocen el “know-How y la tecnología” de España, que puede impulsarse mucho más, así como acentuar la cercanía entre las PYMES de los dos países.

 

El FMI reconoció los avances en las reformas estructurales, hizo proyecciones favorables para el crecimiento de la economía marroquí en 2015 (+4,5%), debido al buen comportamiento de las exportaciones y a los precios más bajos del petróleo. En las recomendaciones, el FMI sugirió a las autoridades marroquíes intensificar esfuerzos para promover un crecimiento más potente e inclusivo mediante la reducción del desempleo, de la pobreza y de las desigualdades de ingresos entre hombres y mujeres, estimular la competitividad, mejorar el clima de negocios, potenciar el consumo y la inversión pública en infraestructuras y en formación. Por su parte, Standard & Poor’s, agencia calificadora de riesgo, también observó que Marruecos estaría dentro del grupo a beneficiarse por los precios del petróleo y, en la línea del FMI, consideró que el país puede alcanzar un crecimiento significativo este año debido a la promoción de políticas gubernamentales hacia la industria, especialmente en los sectores automotor y electrónico que permiten obtener importantes beneficios.

 

Aunque el vínculo económico entre España y Marruecos es asimétrico, son socios naturales, complementarios y necesarios en diferentes áreas

Marruecos ha cambiado y su economía se ha diversificado, orientándose a la economía de servicios, el sector bancario marroquí se ha extendido en el África francófona logrando una posición de liderazgo regional. La agricultura que ocupaba un sector predominante, hoy representa un 14% del PIB, además, se busca la modernización del sector a través del “Plan Marruecos Verde” dirigido a desarrollar la agricultura mediante el apoyo de inversiones privadas extranjeras. También se transformó la industria, que abarca el sector automotor y la industria aeronáutica. En los esfuerzos de modernización y desarrollo se tiene como una de las  obras más emblemáticas, en un 70% de ejecución, el tren de alta velocidad entre Tánger y Casablanca, la mayor obra ferroviaria de África que estará lista a finales de 2017.

 

Adicionalmente, el “Programa País”, un acuerdo entre Marruecos y la OCDE que refuerza la cooperación en torno al crecimiento, la competitividad, la inclusión social y la gobernanza pública, con el cual se respalda el plan de reformas políticas y económicas. Probablemente, el avance más destacado tiene que ver con la importancia que Marruecos otorga a la protección del medio ambiente, una apuesta que le ha valido el reconocimiento internacional. Incluso, un informe reciente lo sitúa dentro de los 10 primeros países, en su ranking global, que más se preocupan por el cambio climático y el medio ambiente, en gran parte, por el impulso a la energía renovable con la construcción de la planta de energía solar más grande del mundo en Ouarzazate, que le permitirá a Marruecos cubrir el 42% de su demanda de energía total con fuentes alternativas hacia 2025.

 

La inversión pública es otro componente importante de la economía marroquí, como explicó el embajador de Marruecos en Colombia, Noureddine Khalifa, se busca favorecer un modelo económico que reduzca la pobreza, el desempleo y que promueva la demanda interna, logrando mantener un alto crecimiento que le permita ser una economía emergente entre 2016 y 2017. Para Marruecos, al igual que para España, la AP es una plataforma de proyección hacia el Asia Pacífico, su interés pasa por profundizar el intercambio comercial con los países de la Alianza y aprovechar la apertura hacia esa región.

 

Distintas empresas se han instalado en Marruecos y otras planean hacerlo para luego expandirse por el continente africano y por los países árabes, posibilitando la generación de empleos directos e indirectos en el futuro cercano. Peugeot-Citroën, Volkswagen, IKEA, Furukawa Electric, Uber, entre otras, anunciaron su arribo en las diferentes ciudades del Reino. Las razones aducidas para invertir en Marruecos tienen que ver con la posición geográfica privilegiada, la estabilidad política y económica, los costes competitivos, las rebajas arancelarias, las infraestructuras de nivel internacional, el capital humano formado, cualificado y competitivo, la “credibilidad, seguridad y estabilidad a los empresarios que quieren invertir, sean marroquíes o extranjeros”. Marruecos también constituye una plataforma para abrir nuevos mercados, al tener importantes acuerdos de libre comercio (55) abre la puerta a un mercado de mil millones de consumidores a nivel mundial, según Aziz El Atiaoui, Director en España de la Agencia Marroquí de Desarrollo de Inversiones.

 

Distintas empresas se han instalado en Marruecos y otras planean hacerlo para luego expandirse por el continente africano y por los países árabes, posibilitando la generación de empleos directos e indirectos en el futuro cercano

Sin embargo, hay tareas pendientes para que Marruecos pueda atraer mayor inversión y profundizar sus relaciones económicas con América Latina y en especial con los países de la Alianza del Pacífico. Gonzalo Escribano, Director del Programa de Energía en el Real Instituto Elcano, considera que se “debe mejorar su entorno institucional, primero en lo económico, pero de forma gradual y firme también en lo político. Una mayor protección de los derechos de propiedad, regulaciones claras en un marco competitivo, una mayor apertura internacional y profundización de su inserción económica en las redes europeas industriales pero también de servicios. La promoción de una cuenca Atlántica más compensada en su dimensión sur lleva a complementar los enfoques estratégicos de América Latina y Marruecos: colaborar en África Occidental y promover una  mayor integración atlántica. Las condiciones finales del TTIP y como América Latina y Marruecos puedan acompasarse de alguna manera al mismo van a cambiar las perspectivas geo-económicas atlánticas. España está interesada en potenciar la dimensión sur de la cuenca Atlántica y es activa al respecto, pero falta más acompañamiento empresarial en África, por lo que estrategias hispano-latinoamericanas podrían complementarse eficazmente con Marruecos.

 

¿Cuál es la situación de la Alianza del Pacífico?

La Alianza del Pacífico constituye la octava economía del mundo con 237 millones de habitantes y exportaciones alrededor de los 567 millones de dólares (2014), está orientada a la integración profunda y a la libre circulación de bienes, servicios, capitales y personas. La AP celebró su X Cumbre Presidencial en los primeros días del mes y dio otro paso en su consolidación, el pasado 20 de julio, con la entrada en vigor del Acuerdo Marco de la Alianza, lo que le permitirá relacionarse formalmente con terceros y asumir obligaciones jurídicas internacionales. De ese modo, la AP afianza su institucionalidad y su estructura jurídica internacional. Desde su creación la Alianza se orientó hacia el pragmatismo más allá de las simpatías personales e ideológicas, lo que le permite un mayor y mejor margen de acción. De hecho, la presidente de Chile, Michelle Bachelet reconoció en la Alianza “uno de los instrumentos de integración más poderoso y más dinámico que tenemos  en la región y yo diría en el mundo”.

 

Relación de países miembros, candidatos y observadores de la Alianza del Pacífico.

Es evidente que España puede desempeñar un rol protagónico para la cooperación efectiva y la integración profunda entre África y América Latina y, a través de la Alianza del Pacífico, potenciar las relaciones Sur-Sur

Los presidentes de México, Colombia, Chile y Perú reafirmaron durante la X Cumbre su compromiso de profundizar la integración: buscar mecanismos para potenciar el comercio intrarregional del bloque; consolidar la apertura de Embajadas y Oficinas Comerciales compartidas (en Casablanca ya se instaló una de las  oficinas de la AP y también operan las oficinas comerciales de los países miembros); y, favorecer a las PYMES. El acento puesto en las pymes resulta vital porque son estas las que jalonan el crecimiento intrarregional y construyen las cadenas regionales de valor. En esa dirección, se acordó la creación de un fondo de capitalización para apoyar a las pymes de los países de la Alianza, el fondo contará con el apoyo de CAF, el BID y la OCDE y comenzará a operar en 2017. Los presidentes también se comprometieron a crear una red de desarrollo empresarial que integre una plataforma regional para la capacitación y el asesoramiento de las pymes y de los emprendedores. De forma paralela a la economía, la diversificación de mercados, el comercio, la integración financiera y el apoyo a las PYMES, los temas que ocupan un lugar destacado en la agenda de la AP tienen que ver con cooperación, emprendimiento, innovación, infraestructuras, competitividad, educación, reducción de la desigualdad y de la pobreza, y cambio climático.

 

Es evidente que España puede desempeñar un rol protagónico para la cooperación efectiva y la integración profunda entre África y América Latina y, a través de la Alianza del Pacífico, potenciar las relaciones Sur-Sur. España puede promover la integración porque tiene un largo camino recorrido, por su sólida presencia y sus buenas relaciones con estos países, por la cercanía cultural que tiende a facilitar y a favorecer los procesos, porque frente a muchos temas existen necesidades similares, intereses análogos y se habla un lenguaje común, por su amplia experiencia y su “política exterior eficaz” puede coadyuvar a mostrar las ventajas que ofrecen estos países a inversores y empresarios de forma tal que se afiancen las relaciones económicas y comerciales entre Marruecos y los países de la AP.

 

[1] La Alianza del Pacífico es un proceso de  integración regional liderado por México, Perú, Chile y Colombia, que fue lanzado en 2011 con la Declaración de Lima y constituido formalmente en 2012. Durante la X Cumbre Presidencial, a comienzos de julio (2015), se oficializó el ingreso como observadores de 10 nuevos países (Austria, Dinamarca, Georgia, Grecia, Haití, Hungría, Indonesia, Polonia, Suecia y Tailandia), ahora son 42 países con ese estatus.

[2] Un Estado observador que tenga acuerdos de libre comercio con al menos dos miembros de la Alianza del Pacífico puede solicitar la adhesión al bloque de integración, esa es la situación actual de Panamá que acompañó a los cuatro países en su X Cumbre Presidencial, celebrada a comienzos de julio en la ciudad de Paracas en Perú.