Domingo, 30 de Abril de 2017 Actualizado: 02:10 h.

HISTORIA | MARROQUÍES EN LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA

Las Tropas Africanas en Asturias

Para los expertos las unidades indígenas fueron las más singulares y eficaces de entre todas las que combatieron en la guerra civil. Además, por sus creencias, idiosincrasia, magnitud e importancia se desarrolló una logística que confortaba a los soldados musulmanes.

Tabor de regulares marroquíes esperando el embarque a la Península para combatir en la guerra civil.
Tabor de regulares marroquíes esperando el embarque a la Península para combatir en la guerra civil.

Los combatientes marroquíes del ejército español llegan por vez primera a Asturias para sofocar el levantamiento obrero que se produjo durante la II República. El presidente republicano, Alejandro Lerroux, y su Ministro de la Guerra, Diego Hidalgo, confían a Francisco Franco la gestión de las operaciones bélicas encaminadas a reprimir y anular la conocida como Revolución de Octubre de 1934. Franco asigna el mando de las Tropas Africanas al Teniente Coronel Yagüe para desembarcarlas en el puerto de El Musel, en Gijón. Su avance es rápido y feroz, inicialmente hacia Oviedo y posteriormente hacia el auténtico núcleo de la revolución en las cuencas mineras del Caudal y del Nalón. Regulares y La Legión aplastan la efímera revolución asturiana por su eficacia y experiencia bélica. Los cruentos y sanguinarios episodios para sofocar este levantamiento están al orden del día.

 

En Octubre del 36 se libran durísimas batallas en las cercanías de la capital asturiana donde las tropas africanas juegan un destacado papel a costa de padecer cuantiosas bajas

El Ejército de Africa estaba destacado en el Marruecos donde España tenía establecido su Protectorado y las plazas de Ceuta y Melilla. Con el estallido de la guerra civil, Franco desplaza a su ejército a la Península y desde Galicia columnas de soldados avanzan hacia el occidente de Asturias para alcanzar Oviedo. En Octubre del 36 se libran durísimas batallas en las cercanías de la capital asturiana donde las tropas africanas juegan un destacado papel (III y IV Tabor de Regulares de Ceuta, IV Tabor de Regulares de Larache, IV Tabor de Regulares de Tetuan, IV Tabor de Regulares de Melilla) a costa de padecer cuantiosas bajas. Que la toma de Asturias se haya iniciado por el occidente quizás ha sido determinante para la elección de Barcia como descanso de los musulmanes caídos en combate, además de porque el Gobierno Militar estaba establecido en Luarca durante la ofensiva hacia Oviedo y la proximidad el Hospital de Caridad de Avilés convertido durante la guerra en un hospital musulmán.

 

UNIDAD SINGULAR Y EFICAZ

Con Franco ya nombrado Generalísimo de los Ejércitos se crea el Ejército del Norte (General Mola) y el Ejército del Sur (General. Queipo de Llano) en octubre de 1936. Un año después, el 11 de noviembre de 1937, se crea el Cuerpo de Ejército Marroquí al mando del General Yagüe, ex falangista y coronel habilitado vencedor de las campañas de Asturias y conductor de las tropas africanas desde Sevilla. De aquellas columnas de Regulares y Legionarios nace una gran Unidad que, para algunos expertos, es la más singular y más eficaz de entre todas las que combatieron en la Guerra Civil. Esta nueva Unidad formó parte del Ejército del Sur, donde las posibilidades de morir en combate se duplicaban con respecto a otras Unidades españolas .

 

Por sus creencias, idiosincrasia, magnitud y la importancia del Cuerpo de Ejército Marroquí se desarrolló una logística que confortaba a los soldados musulmanes

Por sus creencias, idiosincrasia, magnitud y la importancia del Cuerpo de Ejército Marroquí se desarrolló una logística que, además de atender sus particulares necesidades materiales, confortaba a los soldados musulmanes. Se dispusieron adules encargados de los bienes del difunto y su acta testamentaria, alfaquíes responsables del enterramiento bajo la tradición islámica, imanes... Se construyeron otros cementerios como el de Barcia, en A Coruña, Zafra, Salamanca, Burgos, Zaragoza, Sevilla y algunas otras ciudades, poniéndose también en marcha toda una red de hospitales musulmanes donde se atendían a los heridos marroquíes en combate.