Jueves, 23 de Marzo de 2017 Actualizado: 22:12 h.

HISTORIA | MONARQUÍA

El reino de Marruecos y la dinastía Alauita

Evolución de la dinastía Alauita desde su llegada a Marruecos, a finales del siglo XIII, hasta la independencia del país con la proclamación de Mohamed V, el primero de la estirpe con título de Rey.

Mohamed Ben Youssef se convirtió en Sultán en 1927, siendo proclamado Rey (Mohamed V) tras la independencia del país.
Mohamed Ben Youssef se convirtió en Sultán en 1927, siendo proclamado Rey (Mohamed V) tras la independencia del país.

Los alauitas o alauís llegaron a Marruecos a finales del siglo XIII y consolidaron su dominio a consecuencia de la anarquía que surgió después de la muerte del sultán saadí Ahmed Al-Mansur, en 1603. En los años posteriores fueron conquistando a los reinos menores hasta que en 1659 deponen al último sultán saadí y ocupan Marrakech, estableciéndose el sultanato alauita o alauí. Los Saadíes eran una dinastía árabe jerifiana originaria del valle del Draâ, que estuvo en el poder desde 1511, con el sultán Abou Abdallah Mohammed.

 

En los años siguientes, tras las conquistas de distintas plazas a España y Portugal, y la ocupación de Tánger por el abandono de Inglaterra, en 1799 Marruecos es el primer país que reconoce a Estados Unidos y el primero en tener una embajada estadounidense en el mundo. En la segunda mitad del siglo XVIII y principios del siglo XIX fue el comienzo de la apertura a una importante relación internacional, de un sultanato que a su vez realizaba una gran expansión nacional con la fundación de grandes ciudades. En 1881, Moulay Hassan (Hassan I) fundó Tiznit. En 1895 se produce la compra de Cabo Juby al Imperio Británico o la subscripción por el gobierno de tratados con las potencias extranjeras a las que concedía privilegios.

 

Los alauitas o alauís llegaron a Marruecos a finales del siglo XIII y consolidaron su dominio a consecuencia de la anarquía que surgió después de la muerte del sultán saadí Ahmed Al-Mansur, en 1603

En los comienzos del siglo XX tuvo lugar la partición de Marruecos, siguiendo la corriente dominante por las distintas potencias europeas con el establecimiento y dominio de los territorios de África a modo de colonias, que luego formarían lo que en la actualidad constituye el conjunto diverso de naciones. Entre 1912 y 1956 se impuso el protectorado francés y, como consecuencia de otros tratados que España mantenía con Francia por la presencia en los territorios del Sahara y para mantener una correlación de fuerzas entre Francia e Inglaterra en la zona, se acordó otorgar a España el protectorado de Tetuán. La ciudad de Tánger se convirtió en ciudad internacional.

 

LA REBELIÓN RIFEÑA

Una vez que se estableció el protectorado por ambas naciones europeas, el Rif mantuvo su resistencia al dominio extranjero, sufriendo España posteriormente una serie de razzias contra sus intereses en Marruecos, lo que provocó la declaración de guerra. Es conocida la rebelión abierta dirigida por un antiguo funcionario de la administración española, Mohamed Ben Abdelkrim El Khattabi, joven carismático e inteligente, que dirigió un pequeño ejército e infligió algunas serias derrotas a los españoles. Las derrotas del Barranco del Lobo y el Desastre de Annual, supusieron un gran revés para la política española, que incluso provocó el 13 de septiembre de 1923, un golpe de Estado y la implantación de la dictadura por el general Primo de Rivera.

 

Abdelkrim extendió su autoridad al conjunto del Rif y en febrero de 1922 declaró la República rifeña, nombrándose él mismo Presidente. Alentado por las victorias sobre los españoles, Abdelkrim lanzó en abril de 1925 su ofensiva hacia el sur, haciendo replegar a las tropas francesas. Pero ante la dimisión de Hubert Lyautey, residente general de Francia, el Gobierno francés confió las operaciones al mariscal  Pétain, que consiguió de París los medios que se habían negado a Lyautey y organizó una contraofensiva masiva basándose en la aviación, y en cooperación con las tropas españolas que bajo la dirección del general Primo de Rivera, realizaron el Desembarco de Alhucemas el 8 de septiembre de 1925, poniendo fin a la guerra con el mayor desembarco aeronaval que se había realizado hasta entonces. Abdelkrim se rindió y fue exiliado a la isla de La Reunión. Consiguió escapar y refugiarse en El Cairo, donde murió en 1963.

 

MOHAMED V Y LA INDEPENDENCIA

Después de la salida del general Lyautey en 1925, las prerrogativas que Francia mantenía a los Alauitas disminuyeron, y la resistencia se organizó partiendo de jóvenes de las élites urbanas, naciendo una oposición nacionalista. La segunda guerra mundial marcó una tregua entre esta oposición nacionalista y Francia, teniendo especial relevancia Mohamed Ben Youssef (Mohammed V), que ya se había convertido en Sultán del reino Jerifiano en 1927 y que decidió proteger a los judíos marroquíes ante el régimen de Vichy [La colaboración entre el gobierno de Vichy y Alemania, que quedó consagrada con la reunión sostenida entre Adolf Hitler y Pétain en octubre de 1940, y se intensificó especialmente en 1942, cuando la policía francesa ayudó a los alemanes a detener a los judíos, sobre todo a los de procedencia extranjera, para enviarlos a campos de concentración como Auschwitz, donde eran exterminados].

 

El 20 de agosto de 1953 los franceses obligan a exilarse al Sultán Alauita Mohammed V por su apoyo al movimiento nacionalista que se estaba gestando en Marruecos

En 1942 tuvo lugar el desembarco de los aliados en Casablanca para rechazar las ofensivas del general Rommel en Túnez y Libia. El sultán, tras la victoria sobre las tropas nazis, dio el apoyo de sus tropas a la Francia ocupada, y decidió reunir un ejército de las fuerzas armadas reales marroquíes de 100.000 hombres, pagando un alto precio: 25.000 hombres murieron para liberar Francia. La presión sobre los colonos franceses aumenta y en 1944 se publicaba un manifiesto de la independencia, tres años después, el sultán Mohamed V se pronunciará en Tánger a su favor.

 

El 20 de agosto de 1953 los franceses obligan a exilarse al Sultán Alauita Mohammed V por su apoyo al movimiento nacionalista que, tras la II Guerra Mundial, se estaba gestando en Marruecos, y colocaron en el trono a su pariente Mohammed Ben Arafa. Un familiar lejano de Mohámed V, colocado como sultán títere en sustitución de éste por el residente general francés durante dos años. Volvió del exilio el 16 de noviembre de 1955; en febrero de 1956 negoció con éxito con Francia la independencia de Marruecos, y en 1957 tomó el título de Rey. Con ello Mohammed V se constituyó como primer monarca a título de Rey, de la Dinastía Alauita. En la línea sucesoria le han seguido hasta la actualidad, Hassan II y Mohamed VI, hijo y nieto respectivamente.