Lunes, 27 de Marzo de 2017 Actualizado: 15:25 h.

DOSSIER LUCHA ANTITERRORISTA | DEL HOTEL ASNI A LOS ATENTADOS DE CASABLANCA

El fin de la excepción marroquí

El 24 de agosto de 1994, varios hombres armados irrumpen en el hotel Asni de Marrakech y abren fuego contra un grupo de turistas que en ese momento se encontraban en el hall, acabando con la vida de dos ciudadanos españoles e hiriendo de gravedad a una francesa. Marruecos es, por vez primera, objeto de un ataque de estas características, habiéndose mantenido impermeable al yihadismo internacional hasta entonces.

Fachada del Hotel Farah, un objetivo de los atentados kamikazes del 16 de mayo de 2003 en Casablanca, que marcaron un antes y un después en la lucha antiterrorista.
Fachada del Hotel Farah, un objetivo de los atentados kamikazes del 16 de mayo de 2003 en Casablanca, que marcaron un antes y un después en la lucha antiterrorista.

El comando asesino del Hotel Asni está compuesto por Stéphane Aït Idir, Reduán Hamadi y Tarek Felah, todos ellos franceses de origen argelino. Los terroristas confiesan que otros grupos preparan atentados similares en Casablanca, Tánger y Fez. Durante las semanas siguientes se producen varios arrestos, tanto en Marruecos como en Francia, y los detenidos son condenados a penas de prisión por su vinculación con la célula de Marrakech. Reclutados por Abdelilah Siyad, ex miembro del MJI, todos ellos habían recibido entrenamiento militar en los campamentos de Al Qaeda en Afganistán y habían pasado posteriormente por el maquis islamista argelino.

Tras el ataque del Asni, Marruecos decide cerrar la frontera terrestre con Argelia, que en aquel entonces atraviesa sus momentos más convulsos

Este atentado ponía fin a lo que se denominaba "la excepción marroquí", habida cuenta que el país magrebí se había mantenido impermeable hasta la fecha a la violencia del yihadismo internacional. Tras el ataque del Asni, Marruecos decide cerrar la frontera terrestre con Argelia, que en aquel entonces atraviesa sus momentos más convulsos. Rabat vinculó los hechos al contexto argelino y a las tensiones y rivalidades regionales con Argel.

El 16-M casablanqués

Las autoridades seguían manteniendo el discurso de la excepción marroquí en terrorismo. El mito se derrumba definitivamente el 16 de mayo de 2003, cuando once kamikazes, todos ellos marroquíes, se hacen explotar casi simultáneamente, al caer la noche, en el centro de Casablanca. Los atentados se producen en una plaza de la medina, en el hotel Farah, el club de la Alianza Israelita y los restaurantes Casa de España y Positano, provocando la muerte de cuarenta y cinco personas, entre ellas ocho europeos, y decenas de heridos. El modus operandi, la selección de objetivos, el tipo de explosivos empleados, la magnitud de los daños provocados y la mediatización posterior de la acción hacen creer ya entonces a los medios marroquíes que es la organización de Osama Ben Laden la que está detrás de los atentados suicidas. Sobrepasados por lo acaecido, los servicios de seguridad marroquíes privilegian desde un primer momento la pista de Al Qaeda.

Sobrepasados por lo acaecido en Casablanca, los servicios de seguridad marroquíes privilegian desde un primer momento la pista de Al Qaeda

A través de un mensaje difundido el 13 de febrero de 2003, apenas tres meses antes de los ataques, Osama Ben Laden designa Marruecos como objetivo de su organización por el apoyo prestado a Estados Unidos en su lucha contra el terrorismo, tildando al país de Mohamed VI de "apóstata". En Marruecos, nadie prestó atención a estas amenazas que hacían del país magrebí un objetivo prioritario de los grupos yihadistas. La incapacidad de los cuerpos y fuerzas de seguridad para anticipar los atentados se encuentra en el origen de la destitución del jefe de la Dirección de la Seguridad Territorial (DST), Hamidu Laanigri.

Terroristas Made in Morocco

Pero no era la primera vez que Al Qaeda irrumpía en Marruecos. En 2002, los servicios de seguridad detienen a varios miembros de la trama terrorista de Ben Laden cuando proyectaban atacar barcos de guerra estadounidenses y británicos en el estrecho de Gibraltar con la ayuda de zodiacs cargadas de explosivos. Cuatro de los arrestados eran saudíes y el resto marroquíes. Ya antes de los atentados de Casablanca, el país magrebí es uno de los principales exportadores de terroristas yihadistas del mundo, encontrándonos con marroquíes activos en las redes de Al Qaeda en Afganistán, Iraq, Bosnia, Chechenia, Francia o España.